
Descripción
El bonsái Piracanta (espino de fuego) es un arbusto de hoja perenne muy valorado por su floración blanca primaveral y sus bayas rojas, naranjas o amarillas en otoño. Es ideal para principiantes por su resistencia y capacidad para brotar de madera vieja.
Historia de este ejemplar
Material adquirido en un vivero especializado en el año 2014. Se cortan todas las ramas mal posicionadas y se empieza de cero, aprovechando únicamente el tronco. Se planta en una maceta de cultivo grande, dejando crecer las ramas para que vayan cogiendo grosor. En 2021 pasa a maceta de bonsái para ir refinando la ramificación. Durante todo el proceso se ha sacrificado la floración y el fruto para dar prioridad a la formación. Actualmente se encuentra en un estado muy avanzado.
Situación
Exterior, a pleno sol para garantizar una buena floración y frutos. En verano, proteger de las horas de calor más intenso. Soporta heladas, pero conviene proteger la maceta en inviernos severos.
Riego
Frecuente y abundante en primavera y verano (floración y formación del fruto). Sustrato ligeramente húmedo, evitando sequía y encharcamiento. En invierno, reducir el riego.
Abonado
Abono orgánico cada 20-30 días (o líquido semanalmente) de primavera a otoño. Abono equilibrado con fósforo y potasio para estimular floración y color del fruto.
Poda y pinzado
Pinzar los brotes nuevos dejándolos en 2 hojas. La poda de formación se hace a finales de invierno, antes de la floración. Tolera muy bien las podas severas.
Alambrado
En primavera o a finales de verano. Precaución con las espinas; no dejar el alambre mucho tiempo para que no marque la corteza.
Trasplante
Cada 2 años, a principios de primavera, cuando las yemas empiezan a hincharse. Sustrato drenante (akadama y kiryuzuna).
Plagas y enfermedades
Propenso a pulgón y cochinilla. Vigilar el fuego bacteriano (común en rosáceas).









